“Los milagros verdaderos ya no existen en el cine desde
que Dreyer murió”, le espeta el editor Max (Mario Pardo) a su viejo amigo, el realizador
Miguel Garay (Manolo Solo), al minuto 142 de Cerrar los ojos (Víctor Erice, 2023).
“Los milagros verdaderos ya no existen en el cine desde
que Dreyer murió”, le espeta el editor Max (Mario Pardo) a su viejo amigo, el realizador
Miguel Garay (Manolo Solo), al minuto 142 de Cerrar los ojos (Víctor Erice, 2023).
Los realizadores argentinos Mariano Cohn y Gastón
Duprat, con una experiencia previa consolidada en el cine, han demostrado,
primero a través de la insuperable El encargado (2022) y ahora mediante Nada (2023) –a cuyos respectivos
protagonistas, Guillermo Francella y Luis Brandoni, Duprat reunió en la
película Mi
obra maestra (2018) – que la serie de televisión constituye una
herramienta que también pueden manejar a su gusto, y donde de paso tienen la
posibilidad de seguir trabajando con sus motivos o intereses temáticos más
recurrentes.
Toda
la sabiduría extraída de la vida, de la pena y del éxito, la condensa Pedro
Almodóvar en Dolor y gloria (2019), con el toque quedo y la sencillez en
la puesta en pantalla de los maestros asiáticos y la capacidad empática de
alguien que, mediante astucia y humanidad, puede atraer sobre su relato de un
creador homosexual en crisis los favores de muchos espectadores, con
independencia absoluta de la identidad sexual de aquellos.