La más reciente película del realizador español Pedro Almodóvar es estrenada en las salas de la nación esta semana
No figura el decimoctavo opus almodovariano en el jardín edénico (
Hable con ella y
Todo sobre mi madre: sus dos únicas obras de excelsitud, a tasa del redactor) del tan a veces genial como en otras sumamente discutible realizador manchego; ni tampoco en su basural privado donde echaron raíces por ejemplo La mala educación u otros bien anteriores olvidables yerbajos de la era camp, muy encumbrados en su tiempo pero hoy día rumiadas del ayer sin plantón en el bosque sagrado de la Historia del Cine. Su en Cuba estrenada
La piel que habito (2011) entra, mejor, en ese vergel intermedio donde retoñaron laudables aunque no redondas películas suyas a la manera de
Tacones lejanos y
Carne trémula, en última instancia, y luego las menores
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Los abrazos rotos.