Insertada en combo junto a
La noche del Sr. Lazarescu (Cristi Puiu, 2005); Cómo celebré el fin del mundo
(Catalin Mitulescu, 2006); Bucarest 12:08 (Corneliu Poromboiu, 2007) o
California dreaming (Cristian Nemescu, 2007) dentro de la denominada “nueva ola
del cine rumano” -tendencia la cual ojalá no eclipse rauda ante la pobreza de
una cinematografía muy poco prolífica-, y por otro lado inscrita a fuego en el
pecho de una corriente revisionista del cine europeo hacia el pasado reciente
donde halla fila a la cabeza la tan bien construida como manipuladora cinta
alemana La vida de los otros (Florian Henckel von Donnersmarck, 2006) , 4
meses, 3 semanas, 2 días (Cristian Mingiu, 2007) es una película cuyo
testimonio de acierto primero estriba en la economía de recursos y la sobriedad
con que se maneja este drama sobre una muchacha en plan de aborto clandestino
durante los días finales de Nicolae Ceausescu, estadista
interesado en aumentar el ritmo de crecimiento de la población para tener gente
con la cual “levantar” su economía.
