Chi-raq (Spike Lee,
2015) representa el alegato político más antisistema enarbolado por cineasta
alguno en los Estados Unidos desde hace largos años, dentro del plano de la
ficción. Mucho más radical que en los ya de por sí radicales exponentes
primigenios de su ejecutoria, el autor de Haz
lo correcto ancla su relato en la ciudad de Chicago, la cual los raperos
estadounidenses llaman Chi-raq, acrónimo tendente a demostrar que hay más
muertes de afroamericanos allí que todas las que hubo de nacionales durante la
invasión a Irak. La película abre justo así, mostrando dichos datos al
espectador, tomados de las propias fuentes del gobierno de los Estados Unidos.
