Al aproximarse a A la
deriva, cinta estrenada en 2009, la crítica española censuraba a su
realizador, Ventura Pons, el hecho de que su sentido del riesgo le hacía caer
en opciones tan discutibles como las de montar en paralelo un encuentro erótico
con imágenes de africanos masacrados. Ese sería tan solo, un ejemplo entre
muchos de su “sentido del riesgo”; podrían citarse momentos parecidos en unas
cuantas de sus películas.
