No es Bin Laden,
sino una niña de doce años la nombrada Osama y protagonista de la cinta
homónima afgana. A la pequeña no le queda otro remedio que aparentar ser varón,
porque el régimen talibán le prohíbe todo a la mujer - entre ese todo figura
trabajar también-, y ella debe impedir que su paupérrima familia muera de
inanición, realizando alguna labor que le proporcione un mínimo jornal. Aunque solo
le de para traerle una sandía al
anochecer a la madre y la abuela.
