La
retina aun no despabila tras la contemplación de Los ocho odiosos (Quentin Tarantino, 2015) y El renacido (Alejandro González Iñárritu, 2015), dos grandes western
post-crepusculares, y ya se leen notas con informaciones sobre el rodaje de
nuevas muestras del género; no solo en Estados Unidos, sino además en Europa,
Asia y América Latina, sitios todos donde ya esta escuela clásica cuenta con
sus pupilos.
