Hasta ahora ha sido el séptimo el único arte capaz de
conciliar las otras seis en sí y a la vez tener una independencia abrazadora
que lo hace inigualable; de ahí su carácter ideal en tanto mecanismo de
expresión. Carlos Saura, de modo semejante a como otros cineastas lo hicieran
durante los ´90 -aunque ya lo suyo venía de atrás- tuvo muy en cuenta el axioma
en su Goya en Burdeos, película
mixtificadora donde las haya, la cual ora nos parece un filme, ora un lienzo en
carne del maestro de la pintura en cuya etapa de la vejez en la ciudad francesa
se afinca el relato de la obra.
