I am Wrath (Chuck Russell, 2016) pone a John
Travolta en el mismo plano de Nicolas Cage. Descender de Pulp Fiction, Contracara (junto
a Nicolas, por cierto) y De París con
amor a esto es como para comparar su plan de escogencias con el sobrino
lerdo de Coppola, quien se precipitó en caída boba, no libre, de Adiós a Las Vegas y Teniente corrupto a The Trust
y el resto de las infamias que suele protagonizar desde hace bastante
tiempo. De hecho, esta bazofia iba concebida, de forma original, para Cage y
fue realizada hasta por su misma productora.
