Aunque si es cuerdo
nunca llegaría a los extremos de sus acciones, un espectador masculino siempre
tenderá a comprender parte de los motivos del psicópata traumatizado con su
vecina en Obsesión (The Boy Next Door, 2015), cuando caiga en cuenta que la
hembra de la otra puerta es una mujer como Jennifer López. En el filme -estreno
nacional de la semana-, un fornido jovenzuelo es presa de abierta revolución de
la testosterona al contactar en la casa cercana del barrio con esta latina “sin
una sola mentira en su cuerpo” -como diría Vicente Battista de personaje
semejante en alguno de sus cuentos.
