En la vida privada de
Jacques Demy hubo tanta pasión y ternuras como las que habitaron esos filmes
suyos que representaron el alborozo romántico, el candor y la inocencia de una
época, entre los que por norma común se recuerda de forma automática su
definitoria Los paraguas de Cherburgo, Palma de Oro en el Festival de Cannes.
