De olvidarnos de algún telefilme
o documental puntuales, es La señora
Henderson presenta (Mrs. Henderson presents, 2005), en la
cual volvió al género de la comedia -no explorado desde un lustro atrás, en
Alta fidelidad-, la primera obra de relieve del realizador británico Stephen
Frears luego de afincarse, diz que definitivamente, en Inglaterra después de Negocios entrañables (Dirty Pretty Things, 2003). Este
director supo consolidar una, vista en sentido general, fructífera carrera a
caballo entre Londres y Hollywood por conducto de comprometidas películas
independientes de modesto presupuesto filmadas en Europa (Café Irlandés, Mi
hermosa lavandería, Samy y Rosie van a la cama, Ábrete de orejas, La camioneta)
y grandes producciones estadounidenses (la insuperable Amistades peligrosas, el
noir Los timadores, y ese par de fiascos nombrados Mary Reilly y Héroes por
azar).
