Aunque nada tiene que ver su
producción con el sello del castillo, En
busca de un hogar (August Rush, 2007) responde al cuño
marca de fábrica de las amelcochadas cintas familiares del estudio Disney.
Película-caramelo del tipo de las
cual la compañía fundada por el viejo Walt continúa haciendo a beneficio de sus
ingresos financieros y en desmedro del arte -al estilo de la insufrible Giselle, una historia encantada, vista
en Cuba casi de manera simultánea-, esta En
busca de un hogar, causa rechazo por efecto de empalagamiento.
