El
panameño Rubén Blades, con más de cuatro décadas dentro del hoy día esquinado
movimiento de la salsa y gestor de obras de peso dentro de la poética musical
comprometida del continente a la manera de Buscando
América, Desapariciones, Prohibido olvidar, Pablo pueblo, Plástico, País portátil o ese clásico denominado Tiburón (fortísimo alegato sonoro contra
el imperio) vuelve por sus fueros de denuncia y reivindicaciones sociales.
