Si sacamos del rollo a su gran miniserie de ciencia ficción
Abducidos (Taken) y la regia configuración técnica de sus materiales bélicos
para la cadena HBO, Banda de hermanos y The Pacific (en el orden ideológico,
sin embargo, dos perlas demagógicas que sobrevaloran y edulcoran por mucho la
participación norteamericana en la
II Guerra Mundial, en grado mayor incluso a Salvar al soldado
Ryan, la megapelícula sobre el tema dirigida por el realizador), la andadura
televisiva de Steven Spielberg es francamente pedestre e insulsa, al parecer
condenada al eterno fracaso.
