La
teleserie Rubicón (Jason Horwitch,
2010) fue realizada por AMC, cadena de cable interesada en promover piezas de
trascendencia de diversos géneros, a la manera de Los hombres de la Avenida Madison (Mad Men), The Killing, Heel on Wheels,
Breaking Bad o The Walking Dead.
AMC no es
HBO, pues no posee el poder financiero, volumen de producción, trayectoria
histórica o incluso la jerarquía artística conseguida bajo la premisa de años
de consagración del equipo de genios artífices de maravillas que van de Los Soprano a Juego de Tronos, pero
ya atesora considerable palmarés dentro de los principales premios anuales del
medio y representa sinónimo de calidad en sus entregas. Expresado mediante toda
claridad: AMC también concita respeto.
