Del
escaso cine producido en Estonia, y del todavía más escaso que llega a estos
lares, puede advertirse la propensión a armar narraciones fílmicas desde la
afinidad hacia esa pantalla clásica construida a partir de un relato poderoso, con
múltiples capas de lectura, asido este tanto a la riqueza de contexto como -sobre
todo- de personajes sobre quienes suele pender determinada urgencia moral.
