“La política es la sombra que la gran empresa proyecta sobre
la sociedad” confirmó con razón ese relevante filósofo social estadounidense
llamado John Dewey. La gran empresa empantanó a la economía norteamericana en
2008 y la política del gobierno y de las corporaciones que lo dirigen consistió
en echar a la calle a decenas de miles de trabajadores, con el consiguiente
incremento exponencial del grado de pesimismo en gran parte de dicha sociedad.
Crack solo comparable al de 1929, este trajo consigo el conocido cuadro oneroso
de los bancos hundidos y luego salvados por “San Obama”, hipotecas subprime, casas abandonadas, ciudades
fantasmas, centros comerciales clausurados…
