Todo
cuan valiente puede llegar a ser un cineasta dentro de las estructuras de
producción de la industria fílmica estadounidense, Adam McKay levanta en su
película Vice (2018) un largometraje
a contracorriente en dichos predios, si elidimos a Michael Moore en la
documentalística y a Oliver Stone en ese campo y además en la ficción, abocado
a demostrar e impugnar el sofisma como instrumento bélico dentro del poder en
los Estados Unidos.
