Con
placer, he conocido que una profesora de Cultura Política del preuniversitario
cubano donde estudia mi hija ha empleado uno de los ya célebres videos de la
periodista rusa Inna Afinogenova para complementar su clase. También la han
presentado al televidente nacional, eventualmente, en el espacio Mesa Redonda. E, igual, en los
condensados -malísimos e incorrectamente curados, por cierto- de Russia Today
en la televisión pública de la Isla.
