Sin dudas, uno de los realizadores contemporáneos más provocadores,
inquietantes -e incómodos para cierto público de estómago acomodaticio- es el
danés Thomas Vinterberg, cofundador junto a su coterráneo Lars von Trier del
otrora célebre y hoy olvidado Movimiento Dogma 95, corriente propugnadora de
cero artificios y renuncia absoluta en la construcción del relato de mecanismos
históricos de la puesta en pantalla: entelequias impropias para un arte de
representación como el cine que condujeron a autoneutralizar dicha tendencia.
martes, 29 de octubre de 2013
lunes, 28 de octubre de 2013
La llave de Sarah: ser judío en Vichy
La llave de Sarah, película del realizador francés de ascendencia hebrea
Gilles Paquet-Brenner, pertenece a ese
superhabitado género de exponentes fílmicos interesados en rastrear las señales
de un pasado doloroso desde las coordenadas del presente y la yuxtaposición
constante de los planos narrativos del ayer y el ahora.
El Harakiri de Miike
Las películas de Takashi
Miike (Muerto o vivo, Audición, Visitor Q, La felicidad de los Katakuris, Una
llamada perdida) son provocativas, ambiguas, hiperbólicas, demenciales,
subversivas, elaboradas exquisitamente a nivel visual y en el manejo del tiempo
cinematográfico. Maestro en el tensar hasta grado extremo una situación de
angustia, su narrativa logra exasperar a espíritus conservadores, pues un golpe
de timón en el relato conduce la historia hasta abismos no fáciles de tolerar
por todo tipo de espectador. Por ejemplo, en su largometraje Ichi the killer
hay escenas brutales de tortura y flagelación, carne para el debate de
determinados anclajes teorizantes sobre el uso de la violencia en la imagen
fílmica; piedra de escándalo de cuanto es válido o no aceptar dentro de la
pantalla comercial.
Trance: Inception con Síndrome de Down
El otrora atendible realizador británico Danny Boyle ilustra a las
claras el modelo de creador cuya impronta va desvaneciéndose a medida que
concibe una nueva película. El progresivo descenso del director de Tumba
abierta, Trainspotting y 28 días después no es reciente, valga aclararlo; viene
desde los hoy día lejanos tiempos de Una historia diferente o La Playa. Pese a timar a medio
planeta mediante la academicista/sensiblera/manipuladora/oportunista Slumdog
Millonaire, pura carne de Oscar antes de filmarla, ni convenció del todo en
Sunshine ni tampoco en 127 horas; no obstante todas ellas superiores, por
mucho, a la ahora estrenada en Cuba, Trance.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



