lunes, 22 de septiembre de 2014

Depurado oficio de Clint Eastwood


A excepción de Los imperdonables, Un mundo perfecto o Los puentes de Madison -y probablemente también Cazador blanco, corazón negro, irregular pero magnética- no existían hasta el momento, a mi modo de ver, otros filmes de verdadero calibre dentro de la abultada obra como realizador de Clint Eastwood (29 títulos), avaladores de esa avalancha de elogios que casi sin distinción se le prodiga a su trabajo, no solo en los Estados Unidos sino también en Europa. Siempre he considerado al creador de Medianoche en el jardín del Bien y el Mal solamente un gran director ocasional, mas una de esas grandes ocasiones es la rotunda Mystic River (2003).

domingo, 21 de septiembre de 2014

Riverside: la cruda realidad del inmigrante


Mack Sennett, creador de la Keystone y el hombre detrás de la idea de aquellas desmadradas comedias mudas de tortazos y persecuciones locas de caídas en baches inundados, le dijo hace noventa años al gordo Fatty Arbuckle. “Yo creo que una comedia es cuando tú te caes en una zanja y palmas. Tragedia es cuando a mí me sale un padrastro en un dedo. Todo se reduce a la naturaleza humana, Arbuckle. Es algo natural que a la gente le encante ver que lo malo empeora". En verdad ello opera casi in strictus sensis dentro de la comedia, donde mientras más patadas en el trasero sufra el infeliz, más complacencia tendrá de parte del público; no así en el drama, tierra en la cual esos calvarios personales experimentados por tantos de ellos, concitan cuando menos un grado de identificación de muchos espectadores condolidos e incluso avisados de la hipotética posibilidad de estar en la piel de tales quebradas criaturas.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Sonatine, de Takeshi Kitano


En La filosofía en la época trágica de los griegos, Fiedrich Nietzsche alumbra una verdad, refrendable incluso como axiomática por el mundo del arte, al apuntar que “quien se complace en los grandes hombres ama sus sistemas filosóficos, aunque sean absolutamente equivocados, porque estos tienen un punto irrefutable, una entonación personal, un color personal…” El nipón Takeshi Kitano, para algunos críticos uno de los mayores talentos aparecidos en el planeta durante los ´90 (si bien este cronista prefiere resguardarse de absolutizaciones parecidas, aun cuando lo considerara y todo un realizador extractase en su momento) entrega en su obra como comprobante de recibo un sistema filosófico -en cuanto a la puesta en pantalla del cine de acción- dotado de punto, entonación y color totalmente personales por varios elementos verificables, sobre todo, en su parcela fílmica dedicada a la yakuza o mafia japonesa, donde halla su espacio Sonatine. El primero de ellos, la utilización de la violencia, harto bien graficable en el filme. Kitano es solo Kitano; por ende los códigos que maneja no son articulados sobre la base de influencias, y su violencia nada tiene que ver con la del universo Tarantino (el planeta y sus múltiples satélites) o John Woo, como tampoco con la de Tsui Hark, Ronnie Yu o Park Chan-wook, ni incluso con la del también nipón Kinji Fukasaku (director del filme Simpatía por los perdedores, del cual por cierto recibe algunos ecos en lo argumental Sonatine en su recreación de esta historia sobre mafiosos venidos a menos en Okinawa), en tanto prescinde de efectismos y sugiere una línea visual muy austera, de economía de encuadres, de planos fijos hasta en instantes de acción pura.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Humano Chabert


Pocos escritores en la historia de la literatura han auscultado con tanto tino la salud social de una época, como lo hiciera Honorato de Balzac. Ineludible pie de apoyo para estudiar la Francia burguesa de la primera mitad del siglo XIX, este hombre supo insertar de forma maestra en su obra todo el proceso de instauración capitalista nacional: la introducción del papel moneda, la especulación y el desarrollo paulatino de la industria. Ello, como marco espacial donde pondría a germinar esa variopinta amalgama humana, eje vertebral de una dinámica social cuyos protagonistas el narrador diseccionara en esa suerte de bestiario de tipos creado por su pluma.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...