Serie
de tres temporadas de HBO, emitida entre 2009 y 2011, Bored to Death es una comedia-bisagra, en el sentido de entender
los derroteros asumidos por el género hoy día, sobre todo en los terrenos del
cable y del streaming, donde acontece
su ejercicio más interesante. Bajo la influencia a tres bandas del indie, las pulsaciones de un Wes
Anderson in the mood for ligerity y
la hilaridad reflexiva antiheroica alla
Allen, la obra empero introdujo buenas nuevas en su universo, a la manera del
acercamiento a la moral del outsider
o personajes tan conflictivos como patéticos, la originalidad argumental, el
tono bizarro, los giros sorpresivos, las disrupciones narrativas y esa modélica
ambigüedad hoy comunes en cierto tipo de exponentes de la propia cadena u otras
como FX, Netflix o Amazon, pero a la sazón elementos casi todos echados en
falta dentro del icónico corte de comedia televisiva de ventitantos minutos.
