Nacido del matrimonio natural entre dos instancias en fase de
consolidación (una de orden social: el ascenso del crimen organizado dentro de
los Estados Unidos como consecuencia de los negocios con el alcohol
entronizados tras el Acta Volstead e inherentes efectos de la Ley Seca; otra de
carácter artístico: el avance del Cine en sus distintas etapas, del silente al
sonoro) surge una expresión hija inevitable de tal alianza como lo fue el
género gansgteril, que puso sonido e imagen nítidos al fenómeno de la mafia.
