Como
sospechaba este comentarista muchas semanas antes de la premiación, Winter´s
bone, la película más “independiente” -si bien el término a la fecha es ya
cuando menos ambiguo y contiene varias subcapas de análisis que no vienen a
cuento destripar ahora- no iba a llevarse ni las gracias en la edición del
Oscar de 2011. Lesa injusticia, no poseía rival entre las diez nominadas, pero
como el año pasado le otorgaron la estatuilla a ese paradigma del “nuevo cine
bélico imperialista de corte intelectual” titulado The hurt locker, también
clasificado como “indie” (y con el cual, por cierto, soltaron la baba hasta
críticos del planeta considerados de izquierda), resultaba del todo imposible
el doblete.
