Mostrando entradas con la etiqueta Emir Kusturica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Emir Kusturica. Mostrar todas las entradas

viernes, 10 de octubre de 2014

Prométeme: un Kusturica a media máquina


Pese a sus no pocos detractores, de esos quienes ladran a todo cuanto cabalga, el serbio Emir Kusturica (Sarajevo, 1954) es un grande del cine contemporáneo; no solo en razón de su León de Oro en Venecia ´81 (¿Te acuerdas de Dolly Bell?); las dos Palmas de Oro agenciadas en Cannes ´84 y ´95 (Papá está en viaje de negocios y Underground, respectivamente); u otros títulos de relevancia. Fundo la aseveración, sobre todo, en que este señor, uno de los más grandes chivadores con numen de la pantalla contemporánea -a lo von Trier, Kitano y una pandilla no muy gruesa-, ha conseguido lo que pocos creadores fílmicos: configurar un mundo propio, repleto de marcas autorales, sellado con el orín identitario de ese su territorio mítico machihembrado de forma inexorable al grotesco, la coña, lo bufo, el barroquismo, el libre arbitrio narrativo; a metafóricas indagaciones étnico-culturales o la exposición del escarriado color de los Balcanes, a singular -por poético o destemplado- lenguaje henchido al viento de un realismo mágico a  veces en fase de destonalización a causa de las propias circunstancias redargutivas del relato, bichos raros, gallinas, vacas, danzas, viejas tetonas…, instancias múltiples, sin embargo, de una obra parabólica sobre pathos, arcos de vida y fe de los pueblos de la ex Yugoslavia e incluso Europa toda.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...