Ganadora de las principales categorías a concurso en los premios David di Donatello 2007, por arriba de la gran favorita de aquella liza -Caos calmo, de Nanni Moretti-, La desconocida (La sconosciuta, Giuseppe Tornatore, 2006: exhibida en la nación como parte del ciclo dedicado al cine musicalizado por Ennio Morricone), pese a no poseer la extraordinaria calidad de su citada contrincante, en modo alguno resulta una película descalificable, según la impugnasen ciertos críticos europeos.
Olvidémonos de la ristra de premios concedida por la Academia italiana (al menos a quien escribe cada día le importan menos los lauros otorgados a las obras fílmicas, porque la historia está cundida de injusticias y “bonches”, desde los Oscar hasta el Festival de La Habana). Estamos ante un largometraje digno de apreciar por otras razones extracurriculares.
