
Que Fernando León de Aranoa
iba a convertirse en un cineasta de primera línea del cine español se
barruntaba por cualquier discreto olfateador desde sus trabajos iniciales; si
bien no lo confirmara de a todas hasta ese magnífico drama social que fuera Los lunes al sol. El realizador y
guionista volvería sobre los términos de puro realismo en que se mueven sus
relatos en la sorprendente Princesas,
eficaz oscultación del status quo
imperante en el universo de la prostitución en España.