Durante
el siglo XX tres hechos trágicos fundamentales vinculados al factor nuclear estremecieron
al planeta. De los dos primeros, el responsable directo fue el gobierno de los Estados
Unidos, cuyo presidente, Harry S. Truman, ordenó lanzar los bombardeos atómicos
sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki el 6 y el 9 de agosto de
1945, respectivamente.
