Además de la execrable Fuga (2006); la en extremo sobrevalorada Tony
Manero (2008) y la mucho más solvente Post Mortem (2010), el realizador chileno
Pablo Larraín cuenta en su breve filmografía con el largometraje No, estrenado
en 2012 y de estreno en las salas cubanas esta semana. Las tres últimas cintas integran
su llamada Trilogía Pinochetista y No, de manera específica, va sobre el plebiscito
que, en 1988, debía determinar la anuencia o la renuencia del pueblo chileno al
mantenimiento en el poder del dictador, instaurado en el cetro presidencial
gracias al golpe de Estado del 11 de Septiembre de 1973 contra Salvador
Allende, elegido en las urnas.
