Asegura
el humorista británico Ricky Gervais que “la comedia es donde la mente va a
hacerse cosquillas a sí misma”. La mía, que ya a estas alturas de tanta comedia
exangüe y suicidada por la convención, no entiende mucho de cosquillas, sin
embargo se exultó y revolcó de risa al visionar un exponente del género como la
neozelandesa Hunt for the Wilderpeople, a la cual le debía este
post desde que la vi hace dos años, pues en ese tiempo no he vuelto a apreciar
ningún otro título del -para mí antaño amado- territorio genérico provisto de
semejante eficacia cómica.
