El
único rostro de ángel aparecido en la penúltima película de Michael
Winterbottom es el de Kate Beckinsale, la mujer más bella existente en el cine
inglés hace años, aunque de registros limitados, y constreñida su gloria
(comercial) a la saga Inframundo. Ella,
más bien figura de calzo aquí, incorpora a la periodista con la cual Thomas, el
director de cine protagonista de esta metaficción (el hoy día omnipresente
actor hispano-alemán Daniel Brühl), sostendrá durante su viaje a Italia la
inevitable one-nigth stand o noche de
sexo e intercambiará algunas consideraciones en torno a un suceso criminal acaecido
allí, que este pretende trasladar a la pantalla.
jueves, 31 de marzo de 2016
miércoles, 30 de marzo de 2016
Kangamba, una evocación crítica a propósito del deceso de Rogelio París
Falleció el director cubano Rogelio París. A propósito, La Viña de los Lumière evoca su largometraje de ficción Kangamba, de 2008. El primer acierto de Kangamba
es desmarcarse del clisé impuesto por el cine norteamericano bélico de
entreguerras y cierta parte del soviético y esteuropeo dedicado al género, consistente
en deificar a los personajes como suerte de héroes impolutos con rastro de
divinidad: etéreos, de una pieza en su conformación psicológica, carentes de
debilidades humanas, incapaces de cometer la mínima acción incorrecta que desde
la sala oscura se viese como impropia en tales hombres corolados en la pantalla
por la aureola de lo totémico.
martes, 29 de marzo de 2016
Shelter, otro filme sobre la mendicidad en EE.UU
Luego
del reciente visionado de Time Out Mind y Heaven
Knows What, recientes producciones cinematográficas en torno a la indigencia en
el corazón de las grandes ciudades de la primera economía del planeta,
accedemos a Shelter (Paul Bettany, 2014).
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sin techo,
Time Out Mind
domingo, 27 de marzo de 2016
Tourist, potente drama psicológico
Franja voluminosa del cine actual confiere preeminencia al
artificio de la puesta en escena o al impacto sobre los sentidos por arriba de
la caracterización de los personajes, por encima de rentabilizar los rasgos de
su psicología personal para definir las instancias argumentales de los relatos.
Sin embargo, cuando tras la cámara dirigen cineastas sensibles sin ataduras
comerciales e interesados en hurgar y no panear, además conscientes de la
grandeza extrema y la debilidad infinita del ser humano, lo trasuntado entonces
al lienzo fílmico son verdaderas pinturas de almas cuyo aliento literario (aun
sin provenir del universo de los libros) define la densidad, el peso específico
de narraciones de consistencia, fibra, calidad artística.
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