No solo al
andamiaje técnico y al monto de financiamiento requeridos por las producciones
audiovisuales de época ha de imputársele la escasa presencia de nuestra
historia dentro del apartado de ficción en el cine y la televisión cubanos: por
supuesto, desde el entendido de obras de trascendencia artística. También a la exigua
voluntad, los pocos deseos de hacer y la falta de entusiasmo de los creadores
(y los entes) hacia tales temáticas.
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domingo, 22 de marzo de 2015
domingo, 26 de febrero de 2012
Ciudad en rojo
El filme cubano es vendido en DVD como parte de la Feria del Libro
En Santiago de Cuba “todas las formas de crueldad, ensañamiento y barbarie fueron sobrepasadas”, escribe Fidel Castro en La Historia me Absolverá, al referirse a los crímenes perpetrados por los asesinos de la tiranía de Fulgencio Batista contra los opositores y el pueblo inocente.
Esa “borrachera de sangre” no se produjo solo en los días posteriores al Moncada, sino durante todo el régimen, por obra y mano de indigentes de alma y cerebro, uniformados todos, salvo los chivatos (cuya connotación más siniestra, verdadera, repudiable se conoció entonces como nunca en la historia de Cuba) a la orden de este o aquel capitanote de mano roja, teledirigida desde las alturas de Palacio, Columbia u otro infierno parecido.
En Santiago de Cuba “todas las formas de crueldad, ensañamiento y barbarie fueron sobrepasadas”, escribe Fidel Castro en La Historia me Absolverá, al referirse a los crímenes perpetrados por los asesinos de la tiranía de Fulgencio Batista contra los opositores y el pueblo inocente.
Esa “borrachera de sangre” no se produjo solo en los días posteriores al Moncada, sino durante todo el régimen, por obra y mano de indigentes de alma y cerebro, uniformados todos, salvo los chivatos (cuya connotación más siniestra, verdadera, repudiable se conoció entonces como nunca en la historia de Cuba) a la orden de este o aquel capitanote de mano roja, teledirigida desde las alturas de Palacio, Columbia u otro infierno parecido.
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