Estrenado en la televisión cubana, el
largometraje mexicano La jaula de oro es la crónica de un fracaso anunciado: el
de las consecuencias de la humillación colonial, más un siglo XX añadido de
rapaz depredación a los recursos de un subcontinente y la entronización en
dicho espacio de modelos neoliberales de capitalismo salvaje sujetos a los
dictums del FMI y la cartilla de Washington para el Tercer Mundo
latinoamericano. Fallan los sistemas, para aniquilar de forma automática a sus
ciudadanos. Los jóvenes protagonistas del filme son la recidiva de una
maquinaria socioeconómica enferma, cuyas formas humanas se desdibujan entre la
irrealización personal y quiméricos deseos pocas veces conseguidos.
