Carnivale (Daniel Knauf, HBO, 2003-2005)
representaba una de las deudas históricas de este sitio de reseñas fílmicas y
de series televisivas. Más allá del necesario distanciamiento emotivo necesario
para la labor, confieso que aquí, en el caso puntual de la pieza, tengo las
defensas caídas al intentar el predominio de la razón; no obstante, no habrá
traiciones a la verdad de la obra, que en todo caso fue, es y será un exponente
inmarcesible del panteón sagrado de la teleficción del siglo XXI.
