Luego de sus masturbaciones
europeas (esos petarditos risueños nombrados Vicky Cristina Barcelona, de 2008; y A Roma con amor, de 2012), Woody Allen retornaría a su pecera para
entregar Blue Jasmine (2013), la
última gran película del prolífico autor neoyorkino.
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domingo, 23 de febrero de 2020
lunes, 15 de septiembre de 2014
Celebrity: Allen contra los famosos
A pocas yardas de
pisar los setenta al finalizar Celebrity,
de 1998,Woody Allen mantenía la lozanía de un cineasta joven. Aun lo hace en
pleno 2014. Esto, aunque no pase de un lugar común, hay que señalarlo porque
resulta maravillosa la vitalidad que, a la sazón, fluía y refluía, sin
atascarse en canales estancos, en la creación de este sabrosísimo, refocilante
y ponzoñoso realizador neoyorkino (con posterioridad, ya entrado este siglo,
Allen sí caería en una retracción mediante parte de su lamentable “periplo
europeo”). La mayoría de las constantes de su obra están nuevamente en Celebrity, aunque la película, siendo una suma de
pastiches, conceptos inveterados de su filosofía de la vida y subrayados de
obsesiones que lo han marcado desde que le salió el vello público, es
rabiosamente nueva, salidita del celofán porque la historia, más allá de sus
obvios puntos de contactos con anteriores cintas, está provista de la enjundia
y la substancia de un proteico acto de entrega al cine.
martes, 1 de abril de 2014
Blue Jasmine, un placer cinematográfico
Luego de sus masturbaciones europeas (esos petarditos risueños nombrados
Vicky Cristina Barcelona, de 2008; y A Roma con amor, de 2012), Woody Allen
retorna a su pecera en Blue Jasmine (2013). Una película que, a su modo y bien,
se integra a la escasa narrativa audiovisual de ficción estadounidense
interesada en atestiguar la “caída de los dioses” (o sea, esos señores clase
corporativa de la era Madoff quienes, a mera especulación, malversaron
centenares de millones del erario público), cuya cima expresiva ha sido, en
Cine, El lobo de Wall Street, del
maestro Martin Scorsese, cruentamente ninguneada en los Oscar del año.
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Un tranvía llamado deseo,
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