Los mexicanos Guillermo
Arriaga y Alejandro González Iñárritu conformaron uno de los binomios autorales
de mayores aportes al séptimo arte durante la posmodernidad cinematográfica, al
concebir tres extraordinarias películas -el primero en tanto guionista y el
segundo en calidad de director- de suma influencia dentro de las lógicas
narrativas de la ficción fílmica actual como fueron Amores perros, 21 gramos y Babel, las cuales parecieron canalizar
no pocos ecos del espíritu de esta época globalizada, transculturalizadora y
sujeta a claras disolvencias o reconversiones de paradigmas. Marcada a fuego su
morfología en la escritura de la época, a no olvidar la estética de la
fragmentación de aquellos alegóricos relatos cronológicamente desordenados y
tangenciales, blancos de encuentros/desencuentros y mudas espacio-temporales.
Pero en el corazón dramático de este en apariencias inédito estuche formal -si
bien a lo mero mero el par zambuía en su vitaminado pudín estructural desde
armas de Kurosawa hasta Altman y Winchester
73- había, sin excepción, una buena historia para contar, sustratos
argumentales rotundos por arriba de las formas.
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miércoles, 1 de octubre de 2014
lunes, 22 de septiembre de 2014
Comedia negra a la mexicana
Muy a tono con
los perfiles urbanos dilectos de un segmento determinante del cine mexicano de
la hipermodernidad, Matando cabos sitúase en los contextos asfálticos de varias
predecesoras famosas o no, pero desde la perspectiva tonal de la comedia negra,
a lo Nicotina, de la cual, si no
émula, al menos se ubica como pariente cercana, tanto en intenciones como en
resultados. Una de las características primas de la comedia negra consiste en
hallar humor en situaciones que en apariencias suscitan todo lo contrario; de
ahí que la búsqueda -y el encuentro- de la comicidad en Matando cabos se sustente en un conjunto de escenas donde predomina
lo macabro, hallándose la hilaridad justamente en su sentido del exceso. A
resultas de que la película pueda parecer ida de rosca, aunque justamente es
tal la cuerda dramática donde quiere moverse el filme a voluntad.
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