En
su guion conjunto para la comedia La cosa
humana (2015), Gerardo Chijona y Francisco García configuran la tipología
de casi todos sus personajes principales (a excepción del escritor encarnado
por Vladimir Cruz y la teniente asumida por Miriel Cejas) en ese territorio
peculiar de la jungla urbana nacional donde ciertos cultos delincuentes parecen
ser descendientes directos, en espíritu, filosofía y arco socio-espacial, de aquellos
sujetos barriales de la sardónica sátira Utopía
(Arturo Infante, 2004) quienes, sentados frente a la mesa de dominó, ron en
mano e improperios en la lengua, discutían sobre la arquitectura barroca y la
posible existencia de un barroco latinoamericano, concepto este defendido por
uno de ellos a genital limpio; o quizá de aquellas mujeres del mismo
cortometraje, idas a los moños en la peluquería debido a sus diferentes puntos
de vista en torno a si La Traviata la compuso Verdi o Puccini y si el
aria de la agonía de Violeta está
escrita en “sol” o “mí”.
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sábado, 2 de abril de 2016
domingo, 24 de febrero de 2013
Esther en alguna parte: un filme a la gloria de Reynaldo Miravalles y Enrique Molina
El escaso cine cubano de ficción cuyos personajes centrales son ancianos posee particular encanto, desprendido de la empatía generada entre el espectador y seres quienes -en la última vuelta a la carrera del ocaso- intentan aferrarse a un algo, un qué o un quién. Con ello están dejando por sentada, para sus interlocutores silenciosos de la sala, la parábola misma de la existencia, consistente en asirnos a mecanismos de estímulo en tanto resortes vitales o sistemas de propulsión de las emociones, tan requeridas por nosotros los humanos. Se asía a dicho mecanismo Consuelito Vidal en esa aun no reconocida obra maestra llamada Reina y Rey; Verónica Lynn en el todavía poco difundido cortometraje Martha; o la preterida esposa del magnífico dibujo animado Veinte años, con mucho menos fortuna que las anteriores en su caso. Se asen los personajes compuestos por Reynaldo Miravalles y Enrique Molina en el estreno nacional: Esther en alguna parte.
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jueves, 12 de enero de 2012
Boleto al paraíso, nominada al Goya
1993: como el monstruo de Cloverfield o los fantasmas de Actividad paranormal, sobre los inefables entresijos de tal año en el largometraje de ficción cubano han aparecido más siluetas que corporeizaciones. Falta por ver a la criatura frente a nos, de cuerpo presente, tan terrífica como fue, asomar al lienzo blanco de la sala oscura. Cierto es, existen películas, sobresalientes o discretas, enmarcadas de una u otra manera dentro del llamado período especial, pero de forma específica con el ´93, y su sucesor, continuamos en deuda.
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