domingo, 29 de octubre de 2017

Harvey Weinstein en tanto continuidad de una práctica histórica



En la crítica de la serie Feud: Bette and Joan, publicada aquí en La viña de los Lumière, subrayábamos lo siguiente: “Durante los años más recientes, al calor de la energía liberadora de las redes sociales y la irrupción de determinadas entrevistas o declaraciones de principales figuras, que dieran lugar a una reacción en cadena tendente a la denuncia de acciones de la peor laya (incluidas violaciones físicas y emocionales, acoso sexual, chantaje), se ha puesto sobre el tapete un baldón eterno de Hollywood, desde que chapeaban los potreros para los primeros estudios: la manipulación, el abuso y el uso a conveniencia de las actrices. La historia del cine norteamericano arrostra en su backstage, en sus entretelones, la cuita eterna de la discriminación de género, el machismo y una misoginia cerval dictada por la política ultrapatriarcal de los directivos de las majors o grandes estudios. A la pantalla asomaba la magia, el divertimento, la gracia, a lo largo de hora y media de evasión; pero dentro del camerino, en las mansiones de Los Ángeles, en las ricas casas de cita, en los hoteles de ciudades contiguas o hasta debajo o arriba de los burós de las propias oficinas, los dueños de los estudios cambiaban papeles por sexo. De este sino se escaparon muy pocas, casi podrían contarse con los dedos de una mano”.


Incurro en la autocita, opción a veces pedante, solo por la necesidad que impone la coyuntura y puesto que dichas palabras tipificaban la raíz y el cariz del megaescándalo de abuso sexual a advenir poco después en Hollywood.

El todopoderoso productor Harvey Weinstein (uno de los tipos con mayor olfato en La Meca para detectar e impulsar cualquier filme con pinta de Oscar, pues con sus diferentes empresas sumaría más de ochenta estatuillas) acosó o abusó sexualmente de numerosas actrices y empleadas suyas durante el extendido lapso de treinta años. En cuanto representa el típico proceder de estos magnates -no importan los tiempos, siempre ha sido y será así-, el adalid de The Weinstein Company (en estos momentos expulsado del Gremio de Productores Estadounidenses y de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas debido a la retahíla de acusaciones)  solicitaba comercio carnal a cambio de proyectar las carreras profesionales de sus “protegidas”.

La persona que produjo Sexo, mentiras y cintas de video; La vida es bella, Shakespeare enamorado, Cinema Paradiso, Tigre y dragón, Mi pie izquierdo, El artista y El discurso del rey, entre numerosísimos títulos de gran influencia cultural o popular, obligó o chantajeó para tener sexo o permitir comportamientos lascivos (masturbarse o ducharse en frente de ellas) a conocidos rostros del cine; por cierto varios de los más bellos, pues si algo no se le puede objetar a este hijo de mala madre y bastardo abusador fue el buen gusto a la hora de seleccionar los blancos de su fechoría: Ashley Judd, Asia Argento, Angelina Jolie, Gwyneth Paltrow, Mira Sorvino, Rosanne Arquette….

Cuando todavía estaba fresco el Escándalo Bill Cosby, el efecto dominó provocado por el Caso Weinstein resulta apabullante, demoledor. No hay día cuando en el propio Estados Unidos o en otras partes del mundo no tengan lugar nuevas denuncias a directores de cine, presidentes de estudios fílmicos, gurús del arte… Las destinatarias de mucho acoso y abuso sexual silenciado (si bien la mayor parte no hablará nunca) se desaferran del pudor y del miedo, para contar sus historias personales de violación física o emocional.

Entre los centenares de declaraciones al respecto, hay una que define y contextualiza. Es la de la actriz británica Enma Thompson, quien afirmó que el cofundador de Miramax responde al perfil de ese depredador que está en lo alto de la escalera de un sistema de acoso, desprecio y chantaje hacia las actrices de Hollywood desde tiempos inmemoriales. Incluso hasta existe un término en los estudios para definir la práctica histórica de los gerifaltes fílmicos de pedir sexo a las actrices a cambio de papeles: “casting couch”.

Pero la violencia sexual no solo se ceba en Hollywood. Está incrustada en el ADN de Norteamérica. El propio Comandante en Jefe del Imperio, Donald Trump, ha recibido varias acusaciones de agresión. Así dijo en 2005: “Me atraen automáticamente  las mujeres bellas… Simplemente empiezo a besarlas. Es como un imán. Simplemente las beso. Ni siquiera espero. Y cuando eres una estrella, ellas te dejan hacerlo. Puedes hacer cualquier cosa (...), hasta agarrarlas por el chocho. Puedes hacer cualquier cosa”.

7 comentarios:

  1. De acuerdo con las observaciones. Debería incluir al ex-presidente Clinton, un depredador en serie, y ahora el recién acusado ex-Presidente H.W. Bush. Ojalá que la oleada de denuncias de abusos y delitos siga adelante por el mundo. El próximo paso será de encarcelar a esos criminales.

    Sería interesante oír de las experiencias en Cuba con el acoso sexual en el lugar de trabajo después de la revolución. Como es el proceso de denunciar acoso, existen cifras en Cuba sobre el acoso, la violación, etc. Sabemos que han logrado grandes adelantos loables, imposibles de alcanzar en el mundo del capitalismo que es por naturaleza racista y misógino. Sin embargo, sabemos que tampoco han erradicados esos males, que no se logra por decreto.

    Un admirador de la revolución cubana.

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    1. Así es, Aaron, lo tendré en cuenta para un nuevo texto al respecto. Saludos y gracias por su comentario

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  3. Julio Martínez Molina usted no pasa de un gran mentiroso

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  4. Así es, Aaron, lo tendré en cuenta para un nuevo texto al respecto. Saludos y gracias por su comentario.

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  5. Hola estimado periodista
    Mi comentario es para hacerles saber algo que no afecta a todos los cubanos de la Isla ,
    pero si ,me indigna que lucren con algunos , el consulado de México en Cuba las citas que da por internet , el 31 de octubre a las 14:22:05 hora de Cuba hasta el 6 de Noviembre con cero disponibilidad y ayer 6 de noviembre 14:23:00 hora de Cuba sacaron las citas con cero disponibilidad hasta el lunes 13 , es indignante no es que estén lucrando con algunas citas , es con todas , es decir el ciudadano Mexicano que atiende este sistema de citas residente en México , en complot con algún funcionario de la embajada , más un cubano inescrupuloso , están vendiendo las citas a 1200CUC a través de este cubano , esto pueden corroborarlo yendo al consulado de México en la mañana y preguntándole a los que están ahí como obtuvieron una cita que jamás estuvo disponible al público. Si más que agregar espero que ustedes me orienten que debo hacer con dicha denuncia ya que escribí a cinquejas@sre.gob.mx que son los que tramitan cosas así y no responden .
    Saludos cordiales

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